Análisis de las actuaciones de familia y escuela durante la pandemia: una mirada desde la Educación Infantil

1. Cita APA

Autor (año). Título, revista, nº revista, paginas.
Otero, A. Gutiérrez, B. González, A.(2021). Análisis de las actuaciones de familia y escuela durante la pandemia: una mirada desde la Educación Infantil. Revista Complutense de educación, 32 (4), 617-626.

2. Palabras clave

Educación de la primera infancia; enseñanza a distancia; participación de las familias; relación familias-escuela; tecnología de la educación.


3. Resumen o abstract

Resumen: La situación generada por el COVID-19 ha puesto de manifiesto que, en educación infantil, el modelo asistencial se ha quedado atrás frente al educativo. Con esta investigación se ha analizado, en la situación excepcional de confinamiento, tanto la manera de afrontar esta situación de cierre de las aulas desde los centros educativos como las respuestas proporcionadas por las familias, teniendo en cuenta la titularidad de los centros, el ciclo impartido (primer ciclo, segundo ciclo o ambos), el año de nacimiento de los menores o el número de hijos en los hogares. Para ello, se han elaborado ad hoc dos cuestionarios contestados durante los meses de abril y mayo por 1235 docentes de esta etapa de todas las Comunidades y Ciudades Autónomas de España y por 1266 familias de menores que cursan educación infantil. Los datos recogidos se han analizado mediante un examen exploratorio de las respuestas y el cálculo de los principales porcentajes asociados a las variables consideradas para, posteriormente, realizar un análisis inferencial de la información disponible, empleando la prueba H de Kruskal-Wallis para analizar los datos procedentes de las escalas Likert y la prueba Chi-cuadrado para el estudio de las variables categóricas. Los resultados muestran que existen diferencias estadísticamente significativas en el envío de tareas en función del ciclo y de la
titularidad del centro, siendo los centros privados los que menos actividades han enviado. Asimismo, casi la mitad de las familias encuestadas señala que necesitan recibir más indicaciones, siendo aquellas cuyos hijos asisten a escuelas públicas las que más lo demandan. Es por esto por lo que se puede concluir que las máximas establecidas en la legislación vigente no se han cumplido en todos los casos.


4. Conclusiones

Las evidencias sobre los beneficios de la educación infantil en aspectos como la mejora del rendimiento académico, del bienestar, de los futuros salarios y de la esperanza de vida son cada vez mayores (OCDE, 2019; Perlman, Fletcher, Falenchuk, Brunsek, McMullen y Shah, 2017). El inicio de la escolarización a una edad temprana, esto es, en educación infantil, conlleva mejores resultados por parte del alumnado escolarizados con respecto a aquellos que empiezan su escolarización, posteriormente, con la educación obligatoria, incluso después de considerar la influencia del entorno socioeconómico (OCDE, 2019). Las niñas y los niños que reciben por lo menos un año de educación preescolar tienen una mayor probabilidad de desarrollar las aptitudes necesarias para tener éxito en el colegio y menos posibilidades de repetir curso o de abandonar la enseñanza, siendo, por lo tanto, más capaces de realizar contribuciones a unas sociedades y economías pacíficas y prósperas al alcanzar la edad adulta (UNICEF, 2019). Pero también se ha comprobado que, para que estos beneficios tengan lugar, la educación infantil debe ser de calidad (Clarke-Steward, 1987; Heckman, 2017; Heckman y Mossos, 2014; Larrea, López de Arana, Barandiaran y Vitoria, 2010; Lera, 2007; NICHD ECCRN, 2006).Uno de los factores que más influyen en que la educación infantil sea de calidad es la participación de las familias (Comisión Europea, 2000; Hong, Bales y Wallinga, 2018). Los entornos familiares de las niñas y los niños son predictores importantes de sus habilidades cognitivas y socioemocionales, así como de una variedad de resultados relacionados con el crimen y la salud (Heckman, 2008) y en la situación generada por el COVID-19, donde más de un 60% de la población escolar mundial ha estado confinada en casa, el rol de la familia ha cobrado especial importancia.

Dado que el papel tan relevante que juega la educación infantil en el desarrollo posterior está demostrado, en este trabajo se ha perseguido analizar tanto la manera de afrontar esta situación de cierre de las aulas desde los centros educativos como las respuestas proporcionadas por las familias, teniendo en cuenta la titularidad de los centros, el ciclo impartido (primer ciclo, segundo ciclo o ambos), el año de nacimiento de los menores o el número de hijos en los hogares. Tal y como se establece en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, modificada por la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa, la educación infantil en España tiene como finalidad contribuir al desarrollo físico, afectivo, social e intelectual de las niñas y los niños. Así mismo, el artículo 14.4 dispone que los contenidos educativos en esta etapa deben abordarse a través de actividades. En una situación de confinamiento, la responsabilidad de que esto se lleve a cabo recae sobre
las familias, siguiendo las indicaciones de los docentes. En este sentido, los resultados muestran que existen diferencias estadísticamente significativas en el envío de tareas en función de la titularidad del centro, siendo los centros privados los que menos actividades han enviado (casi uno de cada cuatro centros de educación infantil de titularidad privada que ha contestado el cuestionario no ha enviado actividades a las familias). Esto contrasta con que la práctica totalidad de los centros concertados han enviado actividades a las familias para poder seguir con las programaciones de la mejor manera posible. Sin embargo, se observa
que no existen diferencias estadísticamente significativas en el envío de pautas de acompañamiento ni de canciones o cuentos a las familias en función de la titularidad de los centros. Conviene recordar que en el segundo ciclo de esta etapa existe una evaluación obligatoria en la que se deben identificar los aprendizajes adquiridos, así como el ritmo y características de la evolución de los menores. En este sentido, existen diferencias estadísticamente significativas en el envío de pautas y de canciones o cuentos en función del ciclo impartido, aunque, en esta ocasión, la participación en todos los casos es superior al 90%, siendo la
menor participación en los centros que imparten el primer ciclo. En contraposición, no se detectan diferencias estadísticamente significativas en el envío de tareas y fichas en función del ciclo. La formación necesaria para ser docente está regulada en ambos ciclos, puesto que se trata de un periodo desde el nacimiento hasta los 6 años especialmente importante para el desarrollo posterior. Heckman (2000) afirma que esta etapa inicial en el desarrollo es de particular importancia, ya que las niñas y los niños se encuentran en un periodo especialmente sensible, lo que les permite tener una mayor capacidad para adquirir habilidades y destrezas que podrán emplear a lo largo de su vida. Es por ello por lo que las pautas para un acompañamiento adecuado son clave en una situación de confinamiento. Sin embargo, los resultados muestran que un 30% de las familias se siente escasamente de acuerdo con respecto a la adecuación de las indicaciones recibidas para realizar este acompañamiento. En este caso, la edad o la titularidad del centro no han influido en su percepción.
Por otro lado, se han analizado las herramientas educativas de las que disponen las familias. Los resultados muestran que el 20.7% de ellas responden estar escasamente de acuerdo con tener las herramientas necesarias para abordar las tareas escolares. Casi la mitad de las familias encuestadas señala que necesitan recibir más indicaciones, siendo aquellas cuyos hijos asisten a escuelas públicas las que más demandan estas indicaciones. Si volvemos a prestar atención a la ley vigente en materia educativa, en el artículo 12.3 se expone: “Con objeto de respetar la responsabilidad fundamental de las madres y padres o tutores en esta
etapa, los centros de educación infantil cooperarán estrechamente con ellos”.
Esta situación de confinamiento generada por el COVID-19 ha puesto de manifiesto la necesidad urgente de que toda la comunidad educativa trabaje para tener una educación infantil de calidad, y esto no será posible sin la participación plena de las familias. Es por esto por lo que, una vez analizados los datos obtenidos, se propone, siguiendo las indicaciones aportadas por la OCDE (2020) que se preste apoyo support a las familias para que estas, a su vez, se lo puedan dar a los menores. Esto se debe lograr aportando información fiable, rigurosa y sencilla, como se ha hecho a través de organismos internacionales como la UNESCO, que ha publicado unas infografías muy sencillas que pue-den ayudar a las familias y al profesorado a afrontar una
situación en la que el hogar se convierte en el único lugar de aprendizaje: Recursos para padres y maestros: motivando y apoyando a los niños durante el aprendizaje a distancia [Resources for Parents and Teachers: Motivating & supporting children during remote learning]. A su vez, estudios recientes (Fernández Freire, Martínez González y Rodríguez Ruiz, 2020; Gomariz, Parra, García y Hernández, 2019; Kurtulmus, 2016), muestran que la participación de las familias en la escuela es especialmente baja en educación infantil, por lo que se debe trazar una hoja de ruta que sirva para trabajar en favorecer esta relación familia-escuela, tan beneficiosa para el alumnado en general y, de manera especial, para el de educación infantil. Una limitación detectada en el presente estudio es no haber podido contar con respuestas previas al confinamiento, tanto de las familias como de los centros. Con esta información se podría haber realizado un análisis comparativo del tipo de actividades que se han llevado a cabo en el confinamiento y las realizadas antes del mismo. Como futuras líneas de investigación, tras el análisis de los resultados, se propone diseñar y aplicar un cuestiona-rio que posibilite profundizar en la participación de las familias en la etapa de educación
infantil y elaborar infografías o documentación muy sencilla que les permita tener un punto de partida en cuanto a la capacitación docente en esta etapa. El objetivo no sería formar a las familias como profesorado, sino que puedan contar con una base que les permita adquirir unas herramientas educativas básicas para poder acompañar a sus hijos e hijas desde el inicio de la escolarización.

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